COMUNICACIÓN NO VERBAL

El lenguaje es nuestro principal medio de comunicación, pero no es el único que utilizamos. Nos comunicamos cuando transmitimos información de nosotros mismos a los demás y recibimos dicha información de ellos. Las expresiones faciales, las posturas corporales, los gestos y los movimientos, incluso inconscientes, transmiten información y son parte de los estilos de comunicación. Deborah Tannen (1990) discute las diferencias en los estilos de comunicación entre hombres y mujeres estadounidenses, y sus comentarios van más allá del lenguaje.

Ella señala que entre los estadounidenses, las niñas y mujeres tienden a verse directamente una a otra cuando hablan, mientras que los niños y hombres no lo hacen. Los hombres tienen mayor probabilidad de mirar directamente hacia adelante en lugar de voltear y hacer contacto visual con alguien, especialmente otro hombre, sentado junto a ellos.

Además, en grupos de conversación, los hombres estadounidenses tienden a relajarse y sentarse de manera confortable en el asiento. Las estadounidenses pueden adoptar una postura relajada similar en los grupos donde sólo hay mujeres, pero cuando están con hombres, tienden a contraer sus extremidades y adoptar una postura más rígida.

La quinésica estudia la comunicación a través de los movimientos corporales, las posturas, los gestos y las expresiones faciales. La revisión de las diferencias culturales con respecto al espacio personal y las muestras de afecto que se discutieron en el capítulo “Cultura” se relaciona con la quinésica. Los lingüistas ponen atención no sólo a lo que se dice, sino en cómo se dice, y a las características latentes del lenguaje en sí que transmiten significado.

El entusiasmo del hablante se transmite no sólo mediante palabras, sino también a través de expresiones faciales, gestos y otros signos de animación. Se usan gestos, como un golpe de la mano, para dar énfasis. Se utilizan formas verbales y no verbales para comunicar los estados de ánimo: entusiasmo, tristeza, alegría, pena. Varía la entonación y el tono o volumen de la voz.

Nos comunicamos a través de pausas estratégicas, incluso al guardar silencio. Una estrategia de comunicación efectiva puede ser alterar el tono, el nivel de la voz y las formas gramaticales, como en los declarativos (“soy…”), los imperativos (“¡procedamos…!”) y las preguntas (“¿eres…?”). La cultura enseña que ciertas maneras y estilos deben acompañar determinados tipos de habla. El comportamiento, verbal y no verbal, cuando su equipo favorito está ganando estaría fuera de lugar en un funeral, o cuando se discute un tema sombrío.

La cultura siempre desempeña un papel en la manera en la que se moldea lo que consideramos “natural”. Los animales se comunican a través de olores y usan una esencia para marcar territorios, un medio químico de comunicación.

Entre los estadounidenses modernos, las industrias del perfume, el enjuague bucal y los desodorantes se basan en la idea de que el sentido del olfato tiene un papel en la comunicación y la interacción social. Pero diferentes culturas son más tolerantes a los olores “naturales” que la estadounidense. De manera transcultural, el cabeceo de arriba a abajo no siempre significa afirmación, como tampoco agitar la cabeza de un lado a otro siempre implica una negación.

Los brasileños menean un dedo para decir no. Los estadounidenses dicen “ajá” para afirmar, mientras que en Madagascar un sonido similar significa negar. Los estadounidenses apuntan con sus dedos; la gente de Madagascar lo hace con sus labios.

También varían los patrones de “holgazanear”. Al aire libre, cuando algunas personas descansan, pueden sentarse o acostarse en el suelo; otras lo hacen en cuclillas; otras más se apoyan contra un árbol. Los movimientos corporales comunican diferencias sociales.

Los brasileños de clase baja, especialmente las mujeres, ofrecen un apretón de manos débil a los que consideran sus superiores sociales. En muchas culturas, los hombres tienen apretones de manos más firmes que las mujeres. En Japón, la inclinación es una conducta habitual en la interacción social, pero se usan diferentes tipos de inclinaciones dependiendo del estatus social de la gente con quien se interactúa.

En Madagascar y Polinesia, las personas de estatus bajo no deben mantener sus cabezas por arriba de las de la persona de estatus superior. Cuando uno se aproxima a alguien más viejo o de mayor estatus, uno dobla sus rodillas y baja la cabeza como señal de respeto. En Madagascar, el mismo gesto se hace por cortesía cuando uno pasa entre dos personas.

Aunque los gestos, las expresiones faciales y las posturas corporales tienen raíces en nuestra herencia primate, y pueden verse en monos y simios, no escapan del moldeamiento cultural descrito en capítulos anteriores.

El lenguaje que depende en gran medida del uso de símbolos es el dominio de la comunicación, en el cual la cultura desempeña un papel fundamental.

Post Author: Entorno Estudiantil

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