Las baterías

Las baterías son en esencia un almacén electroquímico de sustancias que reaccionan entre sí para producir electrones, unas minúsculas partículas subatómicas de carga negativa. El flujo de electrones de una fuente a otra crea las corrientes eléctricas con las que funcionan las lámparas, las televisiones, los coches, las cámaras, los satélites y los ordenadores. Los electrones fluyen a través de vías de conducción conocidas como circuitos. Los cables que tenemos en casa son un ejemplo de circuitos.

La mayor parte de las baterías constan de cuatro partes: un ánodo de carga negativa, un cátodo de carga positiva, sustancias electroquímicas y electrolitos. La reacción de las sustancias electroquímicas impulsa los electrones hacia un lado de la batería, creando así un ánodo (generalmente marcado con un signo negativo). La ausencia de electrones en el otro lado de la batería genera el cátodo (generalmente marcado con un signo positivo). Normalmente los electrones fluyen directamente desde el ánodo hasta el cátodo para equilibrar la carga, pero los electrolitos situados en el centro de la batería actúan como una barrera, evitando que los electrones floten libremente de un lado a otro y obligándolos a viajar a través del encuito que conecta el ánodo con el cátodo.

Si el ánodo y el cátodo estuviesen directamente conectados, las sustancias electroquímicas producirían electrones tan rápido como les fuera posible y la batería se desgastaría rápidamente. Pero la mayor parte de las baterías están conectadas a una carga eléctrica (una lámpara, un televisor o una radio), que hace posible que los electrones fluyan de forma gradual. Sin embargo, al final las sustancias electroquímicas dejan de producir electrones.

En el caso de las baterías recargables, una fuente eléctrica externa invierte el flujo de electrones haciendo que las sustancias electroquímicas trabajen a la inversa y volviendo a establecer el equilibrio de electrones en el ánodo y el cátodo. Esto es lo que pasa con la batería del móvil cuando la conectamos al cargador por la noche.

OTROS DATOS DE INTERÉS

1. Hay pruebas de que hubo baterías primitivas en Bagdad en el año 250 a. C.

2. La primera batería moderna la inventó Alessandro Volta en 1800. Las palabras «voltaje» y «voltio» derivan de su nombre.

3. En la actualidad se está ultimando un nuevo tipo de batería conocida como batería de papel. Se trata de una batería delgada y flexible en forma de celdas de tinta que se pueden imprimir sobre ¡a mayoría de las superficies y producir energía.

4. El sector de las baterías genera a nivel mundial 48 000 millones de dólares en ventas anuales.

Post Author: Entorno Estudiantil

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