Motivación y emoción

La motivación y la emoción ayudan a guiar nuestra conducta. Un motivo es una necesidad o deseo específico que activa al organismo y dirige su conducta hacia una meta. La emoción es la experiencia de sentimientos como el temor, alegría, sorpresa y enojo, las cuales también activan y afectan la conducta.

Perspectivas sobre la motivación

Instintos Al inicio del siglo XX los psicólogos creían que la conducta motivada era causada por instintos, es decir, patrones específicos de conducta innata característica de toda una especie.

Teoría de la reducción de la pulsión : La teoría de la reducción de la pulsión consideraba a la conducta motivada como un intento de reducir un desagradable estado de tensión o activación (una pulsión) y regresar al cuerpo a un estado de homeostasis o equilibrio. Las pulsiones primarias son innatas y motivan a la conducta que es vital para la supervivencia. Las pulsiones secundarias se adquieren mediante el aprendizaje.

Teoría de la activación :  Los científicos actuales aseveran que el organismo busca mantener un estado óptimo de activación. La teoría de la activación sugiere que cada individuo tiene un nivel óptimo de activación que varía de una situación a otra y en el curso del día. Sin embargo, se desconoce el mejor nivel de activación necesario para realizar todas las tareas. La ley de Yerkes-Dodson afirma que cuanto más compleja sea la tarea, menor es el nivel de activación que puede tolerarse sin interferir con el desempeño. Los objetos en el ambiente, llamados incentivos, también motivan la conducta.

Motivación intrínseca y extrínseca : La motivación puede ser intrínseca (recompensas proporcionadas por la propia actividad) o extrínseca (recompensas obtenidas como consecuencia de la actividad).

Hambre y sed

Factores biológicos : El hambrees regulada principalmente por dos regiones del hipotálamo: el centro de alimentación, que estimula el apetito, y el centro de saciedad, que reduce la sensación de hambre. Un tercer centro en el hipotálamo parece influir en la pulsión de comer alimentos específicos. Los cambios en el nivel de glucosa (un azúcar simple) en la sangre señalan la necesidad de alimento. Los receptores en el estómago y una hormona liberada por el intestino delgado también envían señales al encéfalo.

Factores culturales y ambientales : La forma en que responde una persona cuando tiene hambre variará de acuerdo con sus experiencias con la comida, las cuales son regidas sobre todo por el aprendizaje y el condicionamiento social. La cultura también influye sobre lo que elegimos comer y en qué cantidad.

Trastornos alimentarios y obesidad : La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario serio asociado con un intenso temor a aumentar de peso y una imagen corporal distorsionada. Otro trastorno alimentario, la bulimia nerviosa, se caracteriza por la ingestión de grandes cantidades de comida seguida del vómito autoprovocado.

El tratamiento de los trastornos alimentarios es sumamente difícil, sobre todo en una cultura obsesionada con las dietas. Muchos factores, como la herencia, estilos de vida más sedentarios, acceso a la comida rápida y el tamaño de las porciones, han contribuido al aumento de la alimentación excesiva y la obesidad en Estados Unidos. Además de los serios riesgos médicos asociados con la obesidad, la gente con sobrepeso a menudo tiene poca confianza en sí misma y es discriminada en la escuela y el trabajo.

Sed : La sed se parece al hambre en el hecho de que la pulsión de sed es disparada por señales internas y externas. La deshidratación dentro y fuera de las células instiga la activación de la pulsión de sed, también lo hacen estímulos externos como las condiciones del clima.

Sexo

El sexo es una pulsión primaria que motiva la conducta reproductiva, que es vital para la supervivencia de la especie.

Motivación sexual :  Los factores biológicos tienen un efecto complejo sobre la respuesta sexual. La hormona sexual masculina o testosterona influye en el desarrollo sexual temprano, la diferenciación de los órganos sexuales masculinos y femeninos y, en cierto grado, en los patrones característicos de la conducta sexual adulta.

El encéfalo, en particular el sistema límbico, está implicado en la excitación sexual. También es probable que ciertos olores, llamados feromonas, secretados por un sexo promuevan la preparación sexual en las parejas potenciales. Los humanos son susceptibles a una amplia variedad de estímulos externos como la vista y los olores. Por otra parte, la experiencia social, la experiencia sexual, la nutrición, las emociones y la edad afectan la respuesta sexual humana. La cultura guía las opiniones de la gente respecto al atractivo sexual.

Conducta sexual : El ciclo de respuesta sexual en los humanos progresa a través de cuatro fases: excitación, meseta, orgasmo (clímax) y resolución. La investigación indica que la mayoría de la gente es más conservadora en su vida sexual de lo que indican los retratos de la conducta sexual que proyectan los medios de comunicación masiva.

Orientación sexual : La orientación sexual se refiere a la dirección del interés sexual de un individuo: los heterosexuales son sexualmente atraídos hacia personas del sexo opuesto y los homosexuales hacia individuos de su propio sexo. Como con la mayor parte de las conductas complejas, los orígenes de la orientación sexual parecen combinar elementos biológicos y ambientales.

Otros motivos

Los motivos de estímulo dependen más de los estímulos ambientales que de los estados internos.

Exploración y curiosidad : La exploración y la curiosidad son motivos activados por lo desconocido y se dirigen a la meta de “averiguar”. Los psicólogos discrepan acerca de la naturaleza y las causas de la curiosidad, pero ésta se ha vinculado a la creatividad.

Manipulación y contacto : Los humanos y otros primates tienen un fuerte impulso de manipular objetos. La necesidad de contacto es otro importante motivo de estímulo. Aunque la manipulación requiere la exploración activa, el contacto puede ser pasivo.

Agresión : Cualquier conducta que pretenda causar daño físico o psicológico a otros es un acto de agresión. Freud consideraba a la agresión como una pulsión innata que debe canalizarse por vías constructivas y socialmente aceptables. Otra concepción es que la agresión es desencadenada por el dolor o la frustración. Muchos psicólogos contemporáneos creen que la agresión es una respuesta aprendida, que toma como modelo la conducta agresiva de los demás.

Las diferencias culturales en la agresividad se reflejan en las estadísticas relativas a delitos violentos. Las culturas individualistas, que valoran la independencia personal, tienden a mostrar una elevada criminalidad, mientras que las culturas colectivistas, que enfatizan la interdependencia y la cohesión del grupo, tienden a presentar tasas más bajas de delitos. La investigación también ha vinculado la dimensión del individualismo/colectivismo con la forma en que diversas culturas interpretan la conducta agresiva. Entre las culturas y a cualquier edad, los hombres son más propensos que las mujeres a comportarse agresivamente de manera verbal y física. Los factores biológicos y sociales parecen contribuir a esas diferencias de género.

Logro : El motivo de logro, un motivo social aprendido, subyace en el deseo de destacar, superar los obstáculos y esforzarse por realizar algo difícil tan bien y tan rápido como sea posible. La necesidad de logro, que varía entre los individuos, se ha medido usando la escala de Orientación al Trabajo y la Familia, un cuestionario que mide la orientación al trabajo, el dominio y la competitividad. Se ha encontrado que un alto grado de competitividad puede de hecho interferir con el logro.

Afiliación : El motivo de afiliación, es decir, la necesidad de estar con otras personas, es especialmente pronunciado cuando la gente se siente amenazada. Pero también podemos decidir acercarnos a otros para obtener retroalimentación positiva o para aliviar la ansiedad. Nuestra necesidad de afiliación tiene una base evolutiva que surge del valor de supervivencia asociado con el mantenimiento de los vínculos sociales.

Una jerarquía de motivos : Abraham Maslow sugirió que los diversos motivos pueden ordenarse en una jerarquía. Los motivos inferiores que surgen de las necesidades corporales deben ser satisfechos para sobrevivir; los motivos superiores como la autorrealización o pulsión para realizar todo nuestro potencial, sólo surge después de que se han satisfecho los motivos más básicos. La investigación reciente cuestiona esta visión indicando que en algunas sociedades la dificultad para satisfacer las necesidades inferiores, de hecho, fomenta la satisfacción de las necesidades superiores.

Emociones

Las emociones, como los motivos, activan y dirigen nuestra conducta. Emociones básicas El sistema de clasificación de las emociones de Robert Plutchik se basa en un “círculo” para colocar ocho categorías básicas de emociones que motivan varios tipos de conducta adaptativa. Sin embargo, no todas las culturas ven o categorizan las emociones de esta manera. A partir de esas diferencias, los psicólogos distinguen entre las emociones primarias, que son compartidas por la gente de todas partes, y las emociones secundarias, que se encuentran en algunas culturas pero no en todas.

Un análisis transcultural de la expresión emocional llevó a Paul Ekman y a sus colegas a argumentar a favor de la universalidad de al menos seis emociones: felicidad, sorpresa, tristeza, temor, repugnancia y enojo. Muchos psicólogos agregan el amor a esa lista de emociones básicas. La psicología positiva se interesa en entender una de nuestras emociones más positivas: la felicidad. La felicidad es sólo un aspecto del bienestar subjetivo. Para entender las raíces de la felicidad y de los sentimientos de bienestar, los investigadores examinaron primero los eventos externos y las características demográficas de la gente feliz.

Teorías de la emoción : De acuerdo con la teoría de James-Lange, los estímulos ambientales producen cambios fisiológicos en el cuerpo que interpretamos como emociones. La teoría de CannonBard afirma que el procesamiento de las emociones y las respuestas corporales ocurren de manera simultánea y no sucesiva. La teoría cognoscitiva de la emoción sostiene que la situación en la que estamos cuando somos activados (el ambiente global) nos brinda señales que nos ayudan a interpretar ese estado general de activación.

De acuerdo con la investigación reciente, además de la cognición, la expresión facial puede influir en las emociones. Izard propuso cuatro activadores altamente interactivos de la emoción: nervioso, sensoriomotor, motivacional y cognoscitivo.

Comunicación no verbal de la emoción

Calidad de la voz : Buena parte de la información que transmitimos no está contenida en las palabras que usamos sino en la forma en que las expresamos.

Expresión facial : Las expresiones faciales son los indicadores emocionales más evidentes. Ciertas expresiones faciales innatas o universales cumplen una función adaptativa.

Lenguaje corporal:  El lenguaje corporal (la postura, la forma en que nos movemos, la distancia personal que preferimos mantener con respecto a los otros cuando les hablamos) también expresa emoción. Espacio personal : El espacio personal (la distancia que las personas mantienen entre ellas y los demás) varía de acuerdo con las emociones sentidas.

Actos explícitos : Los actos explícitos, como azotar una puerta, son otra señal del estado emocional de una persona. La gente también varía en su sensibilidad a las señales no verbales.

Género, cultura y emoción

Género y emoción : Cuando se encuentran con una persona que sufre, las mujeres tienen mayor probabilidad que los hombres de expresar emoción acerca de la situación, aunque los niveles de activación fisiológica para ambos sexos sean iguales. En algunas situaciones estresantes, los hombres y las mujeres asignan una etiqueta diferente a lo que están sintiendo. Las mujeres también suelen ser mejores para decodificar la expresión emocional y tienden a regular su expresión más que los hombres.

Cultura y emoción : La dimensión individualismo/colectivismo ayuda a explicar la diversidad entre culturas en la experiencia de las emociones. Por ejemplo, las personas que proceden de culturas colectivistas suelen tener muchos términos para las emociones centradas en los demás, tienen emociones de menor duración y promueven la expresión emocional diseñada para mantener la cohesión del grupo.

Las expresiones faciales de las emociones parecen tener una cualidad universal: el rostro muestra una expresión similar para una emoción determinada independientemente de los antecedentes culturales del individuo. Esto se conoce como la posición universalista. En contraste, la visión del aprendizaje en la cultura sugiere que las expresiones faciales de la emoción se aprenden dentro de una cultura particular. La expresión universal de la emoción es gobernada por las reglas de revelación, las cuales rigen las circunstancias en que es apropiado demostrar emoción. Estas reglas difieren entre las culturas.

Post Author: Entorno Estudiantil

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